Una sesión creativa y divertida para pintar tu propia copa mientras disfrutas de una margarita recién preparada. No necesitas experiencia: solo elegir colores, dejarte llevar y disfrutar del ambiente.
En dos horas podrás diseñar tu pieza, relajarte y pasar un buen rato entre pinceles, música suave y un cóctel que acompaña el proceso. Al terminar, te llevas tu copa lista para usar y recordar el momento.
